miércoles, 13 de mayo de 2009

El rol de las empresas

Todas estas noticias tienen que ver con lo que charlamos en clase, apoyándonos en la bibliografía de Zygnunt Bauman, que trata sobre la Guerra por el Espacio y el poder de “los que intervienen” de tomar decisiones a la hora de instalarse o marcharse en un territorio, en función de sus intereses económicos- financieros, sin preocuparse por el factor humano y las consecuencias que sufre.

No creo que pueda hacer un aporte más interesante que la misma realidad plasmada en noticias actuales.
Pero si este es un espacio para opinar (y si me dan el permiso) voy a ser reduccionista: creo que todo esto es una muestra más del capitalismo deshumanizado que prioriza el manejo del mundo en manos de las empresas, como si el mismo fuese un negocio más. Pareciera que las empresas vinieron a reemplazar a las instituciones, aportando a la extinción de los espacios públicos.



Los despidos en Microsoft no afectarían a la oficina local
La compañía anunció la segunda etapa de reducción de personal que había comenzado en enero de 2009; alcanza 3000 puestos de trabajo; fuentes cercanas a la empresa afirman que la operación Argentina no se verá golpeada por la medida


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eBay despedirá a 700 empleados
La compañía de subastas en Internet anunció que cerrará su planta en Vancouver en septiembre, para consolidar sus centros de servicio en Estados Unidos.

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Obama anuncia medidas contra la fuga de empresas y los paraísos fiscales
EE UU reformará el sistema impositivo para evitar algunos resquicios actuales

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Ponen en marcha la mina Pascua Lama
La minera canadiense Barrick desembolsará US$ 3000 millones en Chile y la Argentina

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martes, 12 de mayo de 2009

Mineria y sus consecuencias

Bauman, en uno de los puntos del texto Globalización: consecuencias humanas, señala la libertad de las empresas para trasladarse de un lugar a otro, sin tener que afrontar las consecuencias de sus actos.
Además pone en evidencia la utilización de los pueblerinos los cuales, por necesidad de trabajo, suelen explotar su mano de obra. Asimismo, hay que tener en cuenta que para los contratistas la única voz que tiene peso es la de los accionistas, lo que da a entender que los pobres trabajadores no tienen “ni voz ni voto” (“los empleados, proveedores y voceros de la comunidad no tienen voz en las decisiones que puedan tomar las personas que intervienen).
Es por este motivo, que el autor hace referencia al tema diciendo “los empleados provienen de la población local y, retenidos por deberes familiares, propiedad de la vivienda y otros factores afines, difícilmente pueden seguir a la empresa cuando se traslada a otra parte.”
Es el caso de la industria minera, que se sitúa en lugares alejados y con una población muy reducida, en los cuales la misma gente de la zona son empleados para este tipo de trabajo insalubre. Las jornadas laborales son largas y extenuantes. Tanto la gente que trabaja en las minas como la que vive en los alrededores, se encuentran expuestos a condiciones de salud muy precaria. La peor parte se la lleva el pueblo, debido a que una vez que no hay nada más que explotar, las empresas mineras se retiran del lugar dejando devastada la localidad y haciendo que todo tipo de actividad que se haya generado en relación a esa industria decaiga. Pero no solo eso, sino que además la contaminación que genera hace que la fauna y flora desaparezca.
Bauman hace referencia a esta problemática con una frase bastante impactante “la empresa tiene libertad para trasladarse; las consecuencias no pueden sino que permanecer en el lugar”.
Por otro lado, también habla sobre las diferencias entre “lo lejos y lo cerca”. Donde básicamente explica que lo cerca “es un espacio en el cual uno se siente en su casa”, pero que también representa la “ausencia de problemas” debido a que en la presencia de ellos se puede resolver sin dificultad alguna.
Mientras que lo lejano es aquel espacio en el que uno “penetra rara vez o nunca, donde suceden las cosas que uno no puede anticipar”, lo cual da a entender que siempre va haber problemas dado que se exige cierta lucidez, destreza y astucia.Un ejemplo de esta contraposición puede ser el Internet, porque mediante este instrumento las personas pueden hacer transacciones a nivel mundial, encontrándose en la comodidad de su casa, y a diferencia de los mineros, no exponen su cuerpo ni salud a ningún tipo de riesgo contaminante.

Jimena S. Soria

Link:
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lunes, 11 de mayo de 2009

ES DOBLE CULPA

¿Vale todo por el rating?



En la Actualidad, en los medios de comunicación existe una feroz competencia por tener mayor audiencia (TV), lectores (gráfica), oyentes (radio) y también Internautas (Internet). Pero por el momento me voy a detener en aquél medio que se destaca por hacer “trampas visibles” y actos poco éticos, vayamos primero a algunas definiciones que más nos confiere aquí para entender del tema.


La cuota de pantalla o rating es una cifra que indica el porcentaje de hogares o espectadores que están viendo un programa de televisión sobre el total que durante la emisión tiene encendido su televisor.


La cuota de pantalla es el resultado de la multiplicación del alcance (individuos o en su caso hogares) por la fidelidad (tiempo invertido). La suma de cuotas de pantalla dan como resultado el share, que representa el total de aparatos receptores encendidos en un momento dado. Por tanto, el share indica el total de audiencia que se reparten entre las diferentes cadenas de televisión. Y la cuota de pantalla representa la parte del share que cada cadena consigue. Este dato se mide con audímetros.


Lo importante aquí, es saber ¿qué hacen los distintos programas y canales de televisión para sentirse “dignos” de ser vistos? La respuesta puede ser variada: Harán una buena labor productiva (sin duda), tendrán grandes auspiciantes a su favor (claro), tendrán entretenimiento (por su puesto, porque sino no estarían las dos primeras opciones). Sin embargo, no se puede obviar algunas cosas que los medios hacen para desbordar en rating como puede ser: el morbo, el poco respeto por el horario de la programación, etc.


Hay varios ejemplos de morbo y me acuerdo de un programa de Chiche Gelblung, 70.20.10 donde hacían un informe sobre travestis la semana pasada. Para cualquiera que lo haya visto creo que lo hubiese atrapado el modo de cómo fue hecho ese informe. Más o menos fue así: Llega la cronista al lugar donde residen estas personas, un hotel exclusivo para travestis. Luego habla con cada uno de ellos: Desde dónde vienen (eran todos extranjeros), cuánto ganaban por noche, qué prenda se ponía a la hora de trabajar, qué cambios en el cuerpo se habían hecho, cómo se llevaban entre sí y con los demás. Parecen preguntas que sólo informan pero acompañado de las imágenes parecía una burla mediática: el decirle “que lindo que te queda esa falda” a esa persona que se la puso, era lo más antiestético que se puede conocer visualmente, por eso la gracia.
http://www.youtube.com/watch?v=Q164wOnbQQc



Otro ejemplo puede ser showmatch de bailarinas poco cubiertas, chisme y agresiones entre vedettes pasó al llanto de niños de 7 u 8 años, entre otras cosas. O sino también se me ocurre, los especiales de Policías en Acción, donde se ven los grandes problemas de la sociedad para hacer rating. Tal vez esto se lo pueda llamar la Cultura del morbo en tv. Que es un juego con el dolor, el miedo y la insatisfacción constante.




Pero veamos el segundo problema, Encontramos las
razones para no ver este tipo de informes, pero son los que más audiencia tienen ¿Cómo es esto entendible? Si la TV muestra morbo por obtener el rating supremo y le da resultado, es porque quienes consumen ese morbo, tienen aceptación por esto.


Es decir, no sólo está desaprobado lo que hacen los medios, sino también los televidentes de la actualidad. Por eso es doble culpa. Porque la audiencia es activa, puede elegir qué consumir en la TV y qué no, de qué ser parte y de qué abstenerse. Uno tal vez, se queje que en los noticieros todo es muerte y desastre, pero si tiene rating eso, entonces habría que dejar de preguntarse por qué vemos lo vemos. Ya que el fin de las empresas mediáticas es el mismo: lograr la mayor audiencia y consumo de sus productos posible, pero hoy en día está demostrado que el receptor de cualquier mensaje es activo en criterio, capacidad de discernir, evaluar y elegir. Por ende si estamos como estamos, es porque queremos.
Vivirutopía *Por Lorena Franco
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viernes, 8 de mayo de 2009

Heriberto Muraro: Invasión cultural, economía y comunicación

El término “invasión” o “penetración” cultural se desprende del concepto de industria cultural. Estos términos son aceptados por diversos investigadores debido al cacter represivo observado en la cultura de los medios en manos del poder transnacional.

Según Paulo Freire (autor de “Pedagogía del Oprimido” entre otros), la invasión cultural “es aquella que está al servicio de los fines de la conquista y continua la opresión; implica una visión estrecha de la realidad, una percepción estática de las cosas y la imposición al otro de una concepción del mundo. Implica, al mismo tiempo la imposición de valores”.

El concepto de invasión cultural remite rápidamente a la imposición de una cultura sobre otra. Los sujetos dejan de ser sujetos para formar parte de una colección de objetos permeables a la penetración de nuevas “formas” culturales. Esta invasión cultural no se realiza en consonancia con los modos y el quehacer de la cultura dominada sino que lo que se busca es dinamitar las bases para construir desde cero, inhibiendo y frenando la creatividad, idiosincrasia y formas culturales de los invadidos.

Dice Muraro que la televisión ha sido el medio que logró poblar más densamente el horizonte cultural latinoamericano con los símbolos de la cultura yanqui, provocando de esa manera una “visibilidad del dominador” (Nike es cultura dice el Indio Solari).


Desde hace ya mucho tiempo que Latinoamérica sufre constantemente la invasión cultural de las potencias que siguen imaginando esta parte del mundo como una especie de jungla carente absolutamente de todo. Ese “todo” comprende (lógicamente desde la mirada “civilizada” de los países del “primer mundo”) cualquier forma cultural.

Independientemente de esto, la cultura (y su consecuente invasión) resulta una excelente herramienta de dominación. El arma más poderosa en manos del opresor es la mente del oprimido, algo que Estados Unidos tiene muy claro.

Es así que, mediante la seguridad y el consumo desmedido, el país del norte consigue penetrar (no ya subliminalmente) donde se lo proponga.

Los medios de comunicación monopólicos solo muestran una imagen considerada de los dueños del poder del mundo porque los poderes dominantes han construido un mundo lleno de tiranía y agresión pisoteando los derechos de las naciones oprimidas. Si los medios de comunicación masiva del occidente reflejaran la cruda realidad seria un caos para los gobiernos dominantes occidentales y revelaría la verdadera naturaleza de sus políticas y actuaciones.

Por tal razón, hacen uso de los medios comunicativos en la vía del establecimiento y la extensión de su dominio mundial, obstaculizando la publicación de noticias e informaciones que evidencien su verdadera identidad.

El “circo mediático” va minando la capacidad crítica, la posibilidad de pensar y repensar, sustituyéndolo por noticias de color, o dividiendo el mundo en la lucha eterna entre los “malos” (Oriente y parte de Occidente) y los “buenos” (las grandes potencias por supuesto).

Se nos imponen, películas mediante, formas de vida totalmente incompatibles a la nuestra. Hay una cultura mediática impuesta por los factores de poder (del Norte capitalista, de blancos eurocéntricos, basada en el consumo como nuevo Dios, verticalista y machista) que se ha extendido por todo el mundo, estandarizando –o pretendiendo estandarizar– toda la población global.


Según Murano, mediante la invasión cultural la mujer latinoamericana logró una liberación, comienza a tener protagonismo en el ámbito político y en distintos ámbitos de la vida, se liberó del trabajo domestico y comenzó a salir a trabajar afuera.

Si bien las transnacionales operaron como “aliados ideológicos” de la mujer, lo real es que la verdadera “liberación” del sexo femenino se lograría solo cuando la mujer sea libre de disponer de su cuerpo, se equiparen sus salarios a los del hombre, sea tomada en cuenta en las grandes decisiones y no se la margine a “trabajos de casa”. Pero de estas “herramientas” no se ocupan precisamente las transnacionales ni se plantean como parte del proceso de invasión cultural
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Un ¿idílico? mundo privado

Maristella Svampa, socióloga e investigadora del Conicet, señala los límites y peligros del estilo de vida de los countries y barrios cerrados.

Por Ana Laura Pérez


¿Qué manifiesta la migración masiva a barrios cerrados y countries?

En un nivel más general, la expansión de barrios privados y countries ilustra de manera emblemática y radical el proceso de privatización que atraviesa el país desde hace quince años. No hay dudas de que está en relación directa con el aumento de las desigualdades sociales y la crisis del Estado para garantizar los servicios básicos, entre ellos, la seguridad.

¿Y en un nivel más específico?

En un nivel más específico, en la medida en que la expansión de las urbanizaciones privadas tiene por protagonistas no solamente a las clases altas, sino sobre todo a las clases medias exitosas (profesionales, farándula y comunicadores, entre otros), este fenómeno pone de relieve el alcance de la fractura dentro de las clases medias, la distancia social que se instala entre los ganadores del nuevo modelo social, en relación con otros sectores de clase media, marcados por el descenso social y la descalificación laboral.

¿Es realmente posible vivir más seguros muros adentro?

No hay dudas de que es más seguro vivir muros adentro que en un típico barrio abierto de clases medias y bajas, dado el cuadro social del país. Después de todo, ése es el objetivo principal para el cuál se crearon las urbanizaciones privadas.

Pero hay muchos residentes que consideran ingenuamente que, por contar con vigilancia perimetral, las relaciones internas están de por sí aseguradas. El crimen de María Marta García Belsunce mostró las limitaciones de esta ilusión de seguridad absoluta.

El country, ¿no es una respuesta más acorde a tiempos medievales?

Desde mi perspectiva, la sociedad actual, pese a toda su complejidad, comparte ciertos rasgos con el mundo medieval, en la medida en que tiende a convertirse en una comunidad del miedo esto es, una sociedad en la cual la gente no está pensando en función del bien común, sino en cómo evitar lo peor. Por otro lado, el fenómeno muestra que las sociedades actuales abandonaron el desafío de pensar en términos de modelos integradores. Esto quiere decir que, antes que una sociedad, lo que tenemos hoy es una multiplicidad de sociedades, suerte de islotes, con recursos y oportunidades de vida muy contrastantes. Así, mientras que en los islotes más favorecidos la gente cuenta con seguridad privada, a lo que muchas veces se añade la protección estatal, en otros islotes (asentamientos y barrios de clase media) el Estado está ausente y cuando está no es precisamente para proteger a los ciudadanos...

La huida al country, ¿no puede interpretarse como una búsqueda de nuevos lazos comunitarios?

Yo no dudo de que haya una cierta aspiración comunitaria en el nuevo estilo de vida, pero lejos de cualquier ideal igualitario.

Así, cuando algunos creen vivir una vuelta al barrio, hay que recordar que el barrio, tal como se conoció antes en la Argentina, aludía a vínculos de confianza, de familiaridad, pero también a la mezcla social. En cambio, el modelo que proponen las urbanizaciones privadas coloca en el centro una confianza basada en la homogeneidad social (en términos de ingresos) y generacional (parejas jóvenes). Lo segundo que hay que aclarar es que si bien esta aspiración comunitaria fue un rasgo de la estrategia de comercialización del nuevo modelo urbano, luego de 20012002 se prioriza la seguridad sin más.

¿Y eso sólo por la crisis?

Por un lado, los robos, accidentes y crímenes en los countries y barrios privados quebraron parte del mito de la seguridad absoluta con el que se venía publicitando este estilo de vida mostrando que, en realidad, es muy difícil sustraerse a la lógica general del conjunto.

Después de todo, los islotes están bañados por las mismas aguas. Por otro lado sí, la crisis se llevó consigo las utopías verdes o new age, en la medida en que potenció los temores de aquellos que hasta hacía poco tiempo se sentían invulnerables tras los muros.

¿Cómo modifica a sus habitantes la vida de encierro?

La separación espacial tiene como correlato la emergencia de una estructura psicológica polar, poco apta para captar los matices y desenvolverse en la complejidad propia de las ciudades actuales. Tengamos en cuenta que el nuevo estilo de vida implica la puesta en acto de fronteras físicas y rígidas que establecen una clara separación entre el adentro y el afuera. Esta división trae aparejada la interiorización de un código binario que, alentada por el contraste social, reorganiza la vida cotidiana y la relación con los otros, en un registro inequívoco que diferencia el nosotros de los otros ; los iguales de los diferentes, borrando los matices. Así, puertas adentro, se desarrolla un ámbito pacificado, en el cual las regulaciones son claras y los comportamientos, previsibles. En cambio, puertas afuera, sobrevuela la amenaza difusa, el otro se torna inasible y desconocido en un contexto en el cual lo diferente se transforma muy rápidamente en extraño. Así, el temor se cristaliza en aquellas zonas oscuras (puentes, accesos) que emergen como tierra de nadie, a la manera de los peligrosos cruces de la Edad Media, donde acechaban los temibles salteadores de caminos. Temor que se exacerbó con la crisis.

Uno de los principales argumentos para la mudanza a una urbanización cerrada es el de una vida librey sana para los chicos. ¿Qué dicen las investigaciones al respecto?

Las investigaciones muestran que, si bien el nuevo estilo de vida se expresa en ventajas inmediatas (mayor autonomía de los niños puertas adentro), han surgido varios riesgos que, lejos de ser coyunturales, son propios de este estilo de vida. Por ejemplo, la autonomía cada vez más precoz de los niños favorece el debilitamiento del control familiar, lo cual potencia ciertos riesgos, como accidentes dentro del predio, trastornos de conducta, agresiones y, en el límite, actos de vandalismo infantil como ha sucedido en los countries más nuevos y elitistas.

¿Y puertas afuera?

La contracara es la falta de autonomía y la ausencia de destrezas para resolver situaciones que plantea el mundo exterior.

Así, cuando visitan la ciudad abierta los niños se desenvuelven con ingenuidad y confianza suicida o, por el contrario, rehuyen todo contacto con ella (llegando hasta los ataques de pánico), buscando refugio en los espacios protegidos. Por otro lado, esta dependencia hacia afuera termina siendo conflictiva para los adolescentes. Las salidas a los boliches, por ejemplo, se convierten en verdaderos operativos colectivos que esclavizan a los padres y coartan la libertad de los hijos, al tiempo que acentúa la homogeneidad de los círculos sociales (siempre son los mismos que se cruzan en los mismos lugares).

¿Como será la nueva generación country?

Muy probablemente será una generación que habrá incorporado los códigos de conducta propios de las clases altas (como la jerarquía y la distancia social, la búsqueda de la homogeneidad y los privilegios), proclives a preocuparse solamente por la reproducción de su estilo de vida. Una generación con grandes dificultades y escaso interés en pensar en un modelo de país más justo, igualitario e integrado.


Fuente:
Revista Viva – Clarín - Nota - Pensamiento.05.06.05.



Hola gente encontré esta entrevista publicada por la revista Viva en el 2005. Me pareció bueno subirla ya que se relaciona con el texto de Bauman que estuvimos debatiendo ayer en clase.


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